Pasar al contenido principal

Belén en la iglesia de San Cristóbal, Navascués. Belenismo como manifestación cultural inmaterial en Navarra

Enviado por josemari el
Belén en la iglesia de San Cristóbal en Navascués

 

Charo Pérez Rodrigo es una apasionada del belenismo. Desde niña visitaba los belenes que las familias de Navascués colocaban en los pasos de las casas. En aquella época, las puertas de los pueblos siempre estaban abiertas, así que, sin decir nada, entraba y disfrutaba de cada uno de aquellos belenes compuestos por pequeñas figuritas, seguramente de estilo murciano.

Durante años, en la iglesia de San Cristóbal de Navascués fueron los propios sacerdotes quienes se encargaron de montar y desmontar el Belén. Pero en 1987, el párroco del pueblo, conocedor del gusto que Charo sentía por los belenes, le pidió que fuese ella quien se ocupara de montar el Belén de la iglesia.

En la actualidad, un grupo de personas acude cada año al templo para realizar esta labor. Unos montan los tres tableros; otros colocan los soportes para las telas del cielo, instalan las luces, las casas, el corcho, las cortezas de árbol, el musgo, los árboles de tomillo, el serrín y, finalmente, las figuras. Este Belén también cuenta con una fuente en movimiento con agua real y un río pintado, que antaño era de papel de plata, como en tantas casas.

En este estudio sobre el belenismo que estamos llevando a cabo desde la Asociación de Belenistas de Pamplona, encontrarnos con sorpresas tan entrañables como la de Navascués nos anima a continuar la investigación con ilusiones renovadas y a seguir reivindicando el lugar que merece el belenismo como Patrimonio Cultural